Arzobispo de Constantinopla
San Juan Crisóstomo
De un vistazo
- Fiesta
- 13 de noviembre
- Región
- Constantinopla
- Virtudes
- elocuencia, misericordia, valentía
Etiquetas
San Juan Crisóstomo recibió el título de «Boca de Oro» por sus sermones, que penetraban en los corazones y defendían a los pobres. Criado en Antioquía y formado en la retórica clásica, llevó al ambón elocuencia y calidez pastoral, invitando a sus oyentes a un verdadero arrepentimiento.
Como arzobispo de Constantinopla, se enfrentó a la corrupción y llamó a los ricos a la misericordia. Su franqueza provocó la ira imperial, que lo llevó al exilio y al sufrimiento. Sin embargo, incluso desde el destierro escribió cartas de aliento que siguen consolando a los fieles.
Su comentario de la Escritura y la anáfora que lleva su nombre siguen siendo pilares del culto ortodoxo. En todas las épocas, la Iglesia escucha su voz, que recuerda a los fieles que el ayuno y la oración deben florecer en un amor generoso.
Tropario
La gracia que brilló de tu boca como un faro iluminó el universo. Mostró al mundo las riquezas de la pobreza y nos reveló las alturas de la humildad. Tú que nos enseñas con tus palabras, padre Juan Crisóstomo, intercede ante el Verbo, Cristo nuestro Dios, para que salve nuestras almas.
Kontakio
Recibiste del cielo la gracia divina y con tus labios enseñaste a todos a adorar al único Dios en Trinidad. Bienaventurado Juan Crisóstomo, digno de toda alabanza, te aclamamos como es justo, pues eres un maestro que esclarece las cosas divinas.