Oraciones de la noche
Examen de conciencia nocturno con el Salmo 140
Las tardes ortodoxas suelen incluir un examen sereno: recordar las misericordias recibidas, confesar las faltas y encomendar a los seres queridos a Dios antes del descanso.
Pon, Señor, un guardián ante mi boca; guarda la puerta de mis labios. No inclines mi corazón a cosa mala alguna.
Te doy gracias por las bendiciones de este día: por cada muestra de bondad, cada tentación vencida y cada aliento sostenido por tu gracia.
Perdona, Misericordioso, los pecados cometidos a sabiendas o por ignorancia, de palabra y de obra, por impulso o por costumbre arraigada. Purifícame por las oraciones de tu Madre y de todos los santos.
Concédeme un sueño tranquilo, libre de fantasías demoníacas, para que, renovado, me levante a alabarte, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.