La Gran Cuaresma comienza con las Vísperas del Perdón, en las que los fieles ortodoxos se inclinan unos ante otros buscando la reconciliación. Este comienzo humilde marca el tono de un período de oración, ayuno y limosna más intensos que prepara los corazones para la Pascua.
La primera semana introduce el Gran Canon de san Andrés de Creta, una amplia meditación sobre el arrepentimiento que llama a los fieles a imitar a los personajes bíblicos que volvieron a Dios. Los oficios de Completas y las postraciones ejercitan cuerpo y alma para una conversión perseverante.
Durante la Cuaresma, la Iglesia ofrece Liturgias de los Dones Presantificados, acatistos y lecturas provechosas para el alma de san Juan Clímaco y de los Padres del Desierto. Estos oficios destacan la comprensión ortodoxa de la salvación como proceso de sanación y transformación.
El Sábado de Lázaro y el Domingo de Ramos enlazan la Cuaresma con la Semana Santa y recuerdan a los fieles que Cristo vence a la muerte. Los niños trenzan cruces de palma, los coros ensayan troparios festivos y las parroquias acogen a visitantes interesados en el culto ortodoxo.
Los oficios de Semana Santa, como los Maitines del Esposo, las lecturas de los Doce Evangelios del Jueves Santo y las lamentaciones ante el sepulcro del Viernes Santo, sumergen a los fieles en el relato de la Pasión. Culminan en la luminosa vigilia pascual, donde resuena el grito «¡Cristo ha resucitado!».
AthonApp ofrece guías diarias, textos de himnos y notificaciones para ayudar a los fieles a seguir el calendario ortodoxo. Estos recursos permiten que incluso quienes tienen horarios exigentes se adentren en los misterios de la Gran Cuaresma y la Semana Santa.
La lectura espiritual acompaña la participación litúrgica durante el ayuno. Los grupos parroquiales de lectura suelen explorar obras como La escala del divino ascenso o los escritos de san Sofronio, utilizando el seguimiento de lecturas de AthonApp para organizar los encuentros y compartir citas que inspiren arrepentimiento.
La Gran Cuaresma también invita a intensificar la limosna. Las comunidades organizan recogidas de alimentos, visitan a quienes no pueden salir de casa y apoyan misiones ortodoxas en otros países, mostrando que el ayuno sin misericordia queda incompleto. Contar estas acciones en los boletines parroquiales anima al compromiso mutuo y a la alegría al acercarse la Pascua.