El Monte Athos, una península del norte de Grecia, está dedicado a la Madre de Dios desde hace más de mil años. La tradición cuenta que la propia Madre de Dios bendijo esta tierra, convirtiéndola en refugio para monjes que buscaban una oración sin distracciones.
Veinte monasterios principales forman una república autónoma bajo la jurisdicción espiritual del Patriarcado Ecuménico. Cada monasterio tiene su propio típicon, pero todos se reúnen en Karyes para coordinar el gobierno y proteger las tradiciones de la Santa Montaña.
La vida diaria sigue un ciclo de oficios que pueden durar horas: oficio de medianoche, Maitines, Divina Liturgia, trabajo, comidas en silencio con lecturas espirituales y vigilias vespertinas en los días de fiesta. Se ofrece hospitalidad a los peregrinos varones que llegan con una bendición para aprender y arrepentirse.
Ancianos athonitas como San Paisio y San José el Hesicasta han renovado la vida monástica en todo el mundo, orientando monasterios desde Grecia hasta América. Su insistencia en la Oración de Jesús y la obediencia también forma a innumerables laicos.
La aplicación Athon toma su nombre de esta montaña sagrada y reúne dichos athonitas, contadores digitales de komboskini y fotografías de los monasterios, para animar a los usuarios a cultivar un Athos interior dondequiera que vivan.